Hajipur… más que un sueño!

Manju es una niña de  8 años, y hoy le toca recibir su segunda dosis de tratamiento con Ambisome. Hace 20 días que sufre de fiebre alta y hace 4 días que consultó en el Hospital de Hajipur donde se le diagnosticó Leishmaniasis Visceral, más conocido como Kala Azar.

Hace más de 10 años, que sabía que quería trabajar con Médicos Sin Fronteras (MSF). Tenía que estudiar algo relacionado con la salud, así que ingresé a Enfermería, hice mi práctica en Urgencia y sólo me faltaban 2 años de experiencia laboral para poder postular. Las vueltas de la vida me desviaron un poco de mi sueño, así que pasaron 6 años y finalmente mandé mi CV. Al día siguiente tenía un email en mi casilla de correos de Pierre acordando una primera entrevista, y un mes después me llamaba para decirme que me habían aceptado. ¡No lo podía creer! Partí a Barcelona al curso de PPD (Preparation Primary Departure) y una semana después, ya tenía mi misión asignada, nada más y nada menos que a la India…..

La primera mañana que me levanté a trabajar y me puse mi chaqueta blanca con el logo de MSF, pensé: “cumplí mi sueño”…

Se me había olvidado la extraña sensación que se experimenta cuando un sueño se hace realidad… vuelves a vivir, vuelves a sorprenderte, vuelves a encontrarte con esa capacidad de asombro, que no te habías dado cuenta cuando se había apagado.

Llevo más de dos meses en Hajipur, una ciudad al noreste de la india, en el estado de Bihar. Según los libros, este es uno de los estados más pobre de la India, con la mayor falta de infraestructura, violencia entre castas y corrupción, aquí le llaman “el lejano oeste”; pero por otro lado, es la cuna del budismo, ya que aquí fue donde Buda alcanzó la iluminación bajo el árbol del bodi.

MSF tiene un proyecto de Kala Azar en Hajipur desde el 2007 y hasta la fecha ya se han tratado más de 10.000 pacientes! Yo soy la “Field Nurse” del proyecto y mi trabajo aquí, consiste en continuar entregando tratamiento para esta enfermedad olvidada en el hospital de Hajipur y en los centros atención primaria del distrito de Vaishali o PHC (Primary Health Center). A mi cargo, tengo 20 increíbles personas y me ayudan 2 enfermeras supervisoras.  Nutan es la enfermera supervisora de Sadar (hospital) y Prabha, de los PHCs, y realmente, no sé cómo describir lo que siento por ellas, simplemente me encantan! Mi jefe es el Dr. Gaurab, o Gaurab para los amigos, uno de los “fundadores” del proyecto, un médico feliz, que le encanta su trabajo y disfruta con todo!

Trabajamos de 8 a 5 en la oficina, en el hospital o en los PHCs. Nuestro equipo está formado por aproximadamente 70 personas, casi todos son colegas indios y somos sólo 3 “expats”; una española, Miriam (doctora MTL o didi), una suiza, Delphine (Field Coordinator o big boss) y una chilena (yo).  Aquí nos llaman las “Golden Ladies”.

En el último piso del mismo edificio de la oficina, está nuestra casa. ¡Tenemos todo un piso para nosotras! Y a veces nos adueñamos de la azotea o la “Chillout Hajipur Terrace”, nombrada así por nosotras, donde comemos o proyectamos películas a la luz de las velas, los peces y las estrellas.

Al principio, lo que más me llamó la atención de este país y lo que más me costó, fue adaptarme al calor (45° Celsius con 80% de humedad). No podía estar lejos de un ventilador o salir a la calle por más de 10 minutos, todo el día transpirando y con la cara roja. Y lo peor es que tenemos que usar pantalón largo y camiseta con manga, porque no se pueden mostrar los hombros, ni los tobillos, o sea; nos tenemos que abrigar para salir!

La contaminación acústica es increíble, wow! les encanta tocar la bocina! hasta en la parte de atrás de los camiones dice “horn please”, todavía no entiendo si es para avisar que van pasando o que te van a adelantar, o que te tienes que mover o que no te tienes que mover. Además, dependiendo del mes, instalan altavoces por toda la ciudad para transmitir mantras durante tooodo el día y toooda la noche! Así que nos despertamos y nos acostamos escuchando las frases sagradas del hinduismo. Además, tenemos de vecina una mezquita, por lo que también nos invitan a rezar 5 veces al día, el “salat”.

Pero si me preguntan ahora, no sé si me adapté o me acostumbré a andar toda pegoteada y transpirada; las bocinas, los mantras y el salat se han vuelto algo tan cotidiano que ya ni los escucho (menos mal, porque aquí los tapones para los oídos NO sirven). Definitivamente, el ser humano es un animal de adaptación…por suerte.

En Hajipur, ya tenemos nuestra rutina, tres veces a la semana tenemos clases de yoga, meditación e hindi a domicilio.

Todos los lunes, miércoles y viernes, nuestro instructor de yoga, nos saluda con un “Hari om tatsat” y durante las clases siempre nos hace reír con su particular inglés o con sus bostezos en medio de la meditación mientras repite “you will not sleep, total awareness”, y como no, con la divertida posición y sonido del tigre (pregúntenle a Delphine como se hace).

Los martes, jueves y sábados, clases de hindi con Shree, al principio lo único que sabíamos decir era “namaste (hola), main hoon (yo soy), main thi (yo era), main houngi (yo seré), pati (esposo), patni (esposa), kush (feliz) y udas (triste)” por lo que nuestras frases se limitaban a “main kush patni houngi” (yo seré una esposa feliz), o “main udas patni thi” (yo era una esposa triste) y cuando aprendimos a conjugar más palabras era “main kush houngi kyunki meere pass pati hoga” (yo seré feliz porque tendré un esposo), parece que ya nos estamos contagiando un poco con la cultura india…

Al hospital nos vamos en bici, a veces tardamos 10 minutos y a veces más, ya que hay que esquivar todo tipo de obstáculos en la ruta; peatones, niños jugando, otras bicicletas, rickshaw, ottorickshaw, basura, camiones, tractores, buses con pasajeros hasta el techo, autos, vacas, búfalos, cabras, chanchos, perros y hasta elefantes! Andar en bicicleta en la India, no es solo un medio de transporte, sino que es toda una aventura.

Aquí somos unas “celebrities”, cada vez que salimos a la calle, la gente se queda mirándonos o se reúnen alrededor nuestro, y no es que seamos unas top models, sino que les llama mucho la atención, nuestro color de piel (milkwhite).  Y cuando miras la televisión, te das cuenta que todas las cremas son para blanquear, es asombroso como la blancura es sinónimo de belleza.

La vida en Hajipur es tranquila, si así lo quieres, y si no, simplemente sales a la calle. En la calle te encuentras con TODO, aquí la gente se baña, se lava los dientes, se peina, se afeita, se corta el pelo, duerme, trabaja, cocina, come y vive en la calle.

Y por esta razón la fotografía se ha convertido en mi hobby favorito, me he vuelto una adicta a las fotos en este país (o como decimos en el PPD, I’m a freak of… Photography), es que todo lo que miras quisieras capturarlo, por eso siempre ando con mi cámara en la cartera.

¿Nunca les ha pasado que no se puede describir un lugar porque es todo al mismo tiempo? Eso me pasa con este país, es que la India es una sobrecarga sensorial y una mezcla de colores, dioses, saris, mantras, niños, palmeras, motos, vacas, bocinas, basura, templos… en fin, una mezcla de todo y por eso me encanta…

Después de dos meses trabajando con Médicos Sin Frontera en este increíble país, me doy cuenta que toda esta experiencia, es lejos mejor de lo que algún día había soñado… como dicen mis compañeras “¡no hay nada como la primera misión!…

Bárbara Camus, Field Nurse, Hajipur, Bihar, India

No puedo viajar sin mis… (2da parte)

Entre la lista de mis indispensables en la maleta, tampoco pueden faltar:

  1. Mi cámara de fotos Canon G9 ¡la amo!
  2. Un buen libro de bolsillo
  3. My Music: Ipod + Mini-Speaker
  4. Botiquín Personalizado
  5. Accesorios: Pañuelos/aros/pulseras/anillos
  6. Libreta para anotar todos mis tips!

¡¡¡buen viaje!!!

No puedo viajar sin mis… (1era parte)

Estos son algunos de mis ….indispensables para viajar… que no pueden faltar en mi maleta (ni en mi vida)!

¡¡Lipstick Lover!!Baby LipsMi favorito… cereza!

¡el rouge rojo por supuesto! ¡siempre lista!y el esmalte de uñas… (aunque debo reconocer que lo olvidé para este viaje)

Como buena enfermera, tampoco puede faltar mi alcohol gel para la cartera!

UN NUEVO INGREDIENTE: COLONIA VICTORIA SECRET…

Para la cara, mi regalona es esta crema de The Body Shop, pero la discontinuaron hace unos meses… todavía no encuentro una que la reemplace…Antes de acostarme y al levantarme, uso este tónico que deja la cara fresca y con olor a pétalos de rosa… 100% recomendable!

y finalmente, mi objeto del deseo: las pinzas!

¡que tengan buen fin de semana!

Ser . Viuda . En . La . India

Destacado

A pedido de la Aleja, les adjunto un abstracto de este muuuuy interesante artículo “Ser viuda en la India” escrito por Cristina Morató. Si quieren el reportaje completo, lo encuentran en: http://www.hoymujer.com/Hoy/entre-nosotras/viuda-India-Cristina-Morato-676349042012.html

“SER VIUDA en la India significa estar muerta en vida, y así es como muchas de ellas se sienten. Después de la pérdida del esposo, pasan a pertenecer a la casta de los intocables, la más baja de la escala social. En ese mismo instante comienza su terrible condena: vestirán siempre de blanco con una pieza de tela sin coser, llevarán la cabeza rapada y lucirán una marca de ceniza en su frente. Les arrancarán los ornamentos, las despojarán de todas sus posesiones y de su estatus social, y comerán una sola vez al día. Además, serán repudiadas por su propia familia, y sufrirán todo este castigo únicamente por haber sobrevivido a su esposo. Aunque la ley prohibió el rito del sati, que las obligaba a inmolarse en la pira funeraria de sus maridos, muchas mujeres prefieren, incluso hoy, suicidarse antes que vivir como viudas y pasar a ser intocables.

A UNOS CIEN kilómetros de Delhi, capital de la India, se encuentra la ciudad sagrada de Vrindavan, donde, según la tradición, el dios Krisna pasó su infancia. Ahora se la conoce como “la ciudad de las viudas” porque más de veinte mil mujeres, llegadas desde los lugares más remotos del país, sobreviven en sus calles gracias a la caridad. Al menos aquí, aunque viven en la más extrema pobreza y abandonadas a su suerte, pueden comer, gracias a las limosnas de los fieles.

P.D.: En la India hay cerca de 45 millones de viudas condenadas al ostracismo, marginadas socialmente y sin recursos económicos. Más de la mitad son jóvenes entre 15 y 19 años, sin ningún futuro. La mayoría son analfabetas que no conocen sus derechos y viven de la caridad…”

Existe una película que se llama “Agua” de la directora Deepa Meetha. Es la historia de Chuyia, una niña india de 8 años que se queda viuda y es obligada a ingresar en un “ashram”, una casa para viudas, donde pasará el resto de su vida. Como viuda, según los escritos sagrados hindúes, debe expiar las faltas que causaron la muerte de su marido.

Mi Paraíso…

Conversando con Miriam en el desayuno, nos pusimos a recordar aquellos lugares paradisíacos donde hemos estado, o donde nos gustaría estar algún día. Esos lugares donde se te olvida todo y tu única preocupación es “¿que bikini me pongo hoy?”, o instalas una hamaca en alguna palmera y te dices “…aquí me quedaría vivir…”, que rica la sensación de despertar, abrir los ojos, y pensar “¡no puedo creer en el lugar que estoy!”.

…eso es paraíso para mi…. 

Y aquí unas fotos de nuestros destinos soñados…. en donde algún día espero colgar mi propia hamaca…

Isla Inhaca – Mozambique

Islas Salomón

Islas Andamán – India

San Blas – PanamáIslas Maldivas 

Islas Seychelles

Tahíti

Los Roques – Venezuela

Zanzíbar – Tanzania

Phi Phi – Tailandia

¿Alguna otra sugerencia?